
Irán eleva amenaza de bloqueo en Ormuz y alerta economía global
Irán amenaza con bloquear el Estrecho de Ormuz, una medida que podría disparar los precios del petróleo a 140 dólares el barril y causar una recesión global.
Irán intensifica la amenaza de bloquear el Estrecho de Ormuz, su principal palanca de presión estratégica contra Estados Unidos y sus aliados árabes suníes del Golfo, con serias implicaciones para la economía mundial. La acción, que afectaría gravemente el suministro global de energía, podría desencadenar una recesión si se prolonga por varias semanas.
El Estrecho de Ormuz es una arteria vital para el comercio mundial, ya que por él transita aproximadamente una quinta parte del consumo energético de Asia y Europa, proveniente de los países productores de petróleo del Golfo Pérsico, incluyendo a Irán. Este paso marítimo es especialmente crucial para economías como la china, que adquiere alrededor del 10% de su petróleo a través de rutas de contrabando desde Irán, evadiendo las estrictas sanciones estadounidenses. De manera similar, India depende en gran medida del gas natural licuado (GNL) de la región del Golfo, abasteciéndose principalmente de Qatar, Irak y Kuwait para sus necesidades domésticas.
Economistas en Europa advierten que un bloqueo sostenido del Estrecho de Ormuz, incluso por unas pocas semanas, podría disparar los precios del petróleo hasta los 140 dólares por barril. Un escenario así provocaría una desaceleración significativa del crecimiento en la mayoría de los países de la Unión Europea y una recesión a nivel global. Los estados suníes del Golfo, aunque se beneficiarían inicialmente del aumento de los precios de la energía, se verían obligados a reducir drásticamente su producción de petróleo ante la incapacidad de exportarlo y el inminente llenado de sus instalaciones de almacenamiento.
El Estrecho de Ormuz, de apenas 39 kilómetros de ancho en su punto más angosto, es el punto de paso de petróleo más importante del mundo y ha sido históricamente un foco de tensión geopolítica. Para Irán, la amenaza de su bloqueo es un recurso estratégico recurrente para ejercer influencia y presión en el escenario internacional, especialmente frente a las sanciones y la política de máxima presión de Washington. Estados Unidos, aunque energéticamente independiente y exportador de petróleo, no es inmune a las repercusiones indirectas de una escalada global de precios.
La única nación de la región con una alternativa parcial es Arabia Saudita, que cuenta con el oleoducto Este-Oeste. Esta infraestructura transporta aproximadamente 4 millones de barriles de petróleo diarios desde sus campos en la costa del Golfo hasta el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, desde donde es cargado en petroleros rumbo a Europa. Sin embargo, esta capacidad es insuficiente para satisfacer la demanda global en caso de un cierre total de Ormuz, lo que subraya la vulnerabilidad intrínseca del sistema de suministro energético mundial.
Esta postura de Irán se da en un contexto de esfuerzos diplomáticos y negociaciones, donde la República Islámica ha manifestado interés en acuerdos de seguridad con países árabes y en la búsqueda de un fin negociado al conflicto regional. La amenaza sobre Ormuz, por tanto, funciona como una potente ficha de negociación en la compleja dinámica de Oriente Medio, buscando reafirmar la influencia de Teherán y posiblemente obtener concesiones de Occidente.
Fuentes: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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