
Ataques con misiles de Irán y Hezbolá hieren a 15 en Nahariya y alcanzan centro de Israel
Ataques con misiles iraníes y cohetes de Hezbolá dejaron 15 heridos leves en Nahariya y daños en el centro de Israel, alcanzando Jerusalén cerca del Knesset.
Quince personas resultaron heridas leves y se reportaron daños materiales en Nahariya y en la región central de Israel el lunes 16 de marzo de 2026, tras una serie de ataques con misiles y cohetes atribuidos a Irán y Hezbolá. Los incidentes, ocurridos durante el decimoséptimo día de la Operación 'Rugido de León' (Sha'agat Ha'ari), incluyeron la caída de fragmentos cerca del Parlamento (Knesset) y la oficina del Primer Ministro en Jerusalén.
En la mañana del lunes, un misil iraní con submuniciones impactó en zonas abiertas de Rishon LeZion, Shoham y Lod, causando el vuelco de vehículos y otros daños materiales, pero sin registrar heridos. Horas más tarde, la caída de escombros de una intercepción aérea se produjo en Beit Shemesh y en varios puntos de Jerusalén. Uno de estos fragmentos perforó el techo de un Beit Midrash, un centro de estudio religioso, mientras que otros cayeron peligrosamente cerca de edificios gubernamentales clave como el Knesset y la oficina del Primer Ministro.
Por la tarde, un cohete lanzado por el grupo terrorista Hezbolá impactó directamente en una estructura en Nahariya, provocando un incendio y dejando quince personas con heridas leves, la mayoría por inhalación de humo y contusiones leves. Estos ataques se producen en un contexto de confrontación prolongada que también incluye la actividad militar en curso en Irán y Líbano, así como ataques de la República Islámica contra naciones del Golfo, como lo evidenció el humo avistado en el aeropuerto de Dubái.
Estos incidentes se enmarcan en una escalada regional sostenida, reflejando las tensiones generadas por la Operación 'Rugido de León', una campaña militar israelí activa. La recurrente amenaza de misiles y cohetes ha llevado al Comando del Frente Doméstico de Israel a mantener restricciones de seguridad y educativas a nivel nacional hasta el 18 de marzo, buscando salvaguardar a la población. Además, el gobierno israelí aprobó recientemente una inversión de 81 millones de shékels para la adquisición e instalación de 1.100 refugios protectores, destacando la prioridad de reforzar la infraestructura de defensa civil frente a este tipo de agresiones.
La capacidad de Irán para lanzar misiles de largo alcance y la persistencia de los ataques de Hezbolá desde Líbano demuestran la complejidad del desafío de seguridad que enfrenta Israel. La caída de fragmentos cerca de instituciones gubernamentales en Jerusalén subraya la vulnerabilidad de centros neurálgicos, a pesar de los sistemas de defensa aérea. La diversidad de los puntos de impacto, desde el centro del país hasta la frontera norte, evidencia una estrategia de saturación destinada a probar las capacidades defensivas israelíes y a generar un impacto psicológico en la población.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan sus operaciones en las fronteras norte y sur, mientras las autoridades mantienen la evaluación de la situación y las medidas de protección. Se espera que el gobierno y las FDI revisen las estrategias de intercepción y defensa civil, especialmente ante la amenaza de misiles más sofisticados y la necesidad de proteger áreas densamente pobladas y sensibles, como la capital.
Fuentes: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
Seguinos en Facebook
💬Comentarios
Aún no hay comentarios
¡Sé el primero en comentar!




