IDFCargando noticias...
Exgerente holandés se revela como agente del Mossad
Defensa4 min de lectura

Exgerente holandés se revela como agente del Mossad

Un exgerente de hotel holandés, identificado como “Jonathan Moore”, ha revelado haber trabajado durante 15 años como agente encubierto del Mossad en operaciones contra el programa nuclear de Irán.

Gena Levi60 lecturas0 comentarios
Compartir:

El periódico holandés 'De Telegraaf' reveló esta semana la identidad de un exgerente de hotel holandés, identificado bajo el seudónimo de “Jonathan Moore”, quien ha afirmado haber operado como agente encubierto del Mossad durante 15 años en misiones contra el programa nuclear iraní. Su historia y experiencias detalladas se publican en el libro “El espía del Mossad”, lanzado en los Países Bajos el 23 de abril de 2026.

“Moore”, cuya verdadera identidad no ha sido revelada, mantuvo una doble vida en la serena provincia de Overijssel, al noreste de los Países Bajos. Para sus vecinos y la comunidad local, era un próspero empresario hotelero y un hombre de familia ejemplar. Sin embargo, en secreto, operaba como uno de los activos estratégicos más valiosos del servicio de inteligencia israelí en Europa, descrito como un “combatiente sin cobertura”. Su trabajo se centró en misiones clasificadas relacionadas con los esfuerzos para monitorear y, en ocasiones, frustrar el avance del programa nuclear de Irán.

Su profunda fascinación por Israel y sus Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comenzó en su adolescencia, lo que lo llevó a emigrar a Israel, vivir en un kibutz y convertirse al judaísmo. Con la intención inicial de unirse a unidades de comando, fue identificado por la Dirección de Inteligencia Militar (Aman), que reconoció su potencial como ciudadano holandés, políglota y con la capacidad de operar discretamente en cualquier parte del mundo. Tras formar una familia, cambió el servicio militar por la industria hotelera, lo que finalmente lo llevó de regreso a Holanda. Fue después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 cuando el Mossad lo contactó para solicitar su colaboración en los Países Bajos, momento en el que comenzó su servicio a tiempo completo para la organización. “La mayor parte de la asistencia la proporcioné desde mi hotel”, ha declarado.

El Mossad, una de las agencias de inteligencia más reconocidas a nivel mundial, es conocido por sus operaciones encubiertas de espionaje, contrainteligencia y misiones antiterroristas fuera de las fronteras de Israel. Fundado en 1949, su objetivo primordial es la recopilación de inteligencia y la prevención de amenazas estratégicas para la seguridad nacional israelí, con un enfoque particular en la proliferación de armas no convencionales. El programa nuclear de Irán ha sido, durante décadas, una de las principales preocupaciones estratégicas para Israel. Desde los primeros informes sobre su desarrollo en la década de 1980, Israel ha implementado una combinación de diplomacia, acciones militares y operaciones encubiertas, como la eliminación de científicos nucleares o ciberataques a instalaciones, para frenar lo que considera una amenaza existencial.

La estructura de inteligencia israelí se compone principalmente por el Mossad (inteligencia exterior y operaciones especiales), Shin Bet (seguridad interna) y Aman (inteligencia militar). La identificación de “activos humanos” con las características de “Jonathan Moore” –un ciudadano extranjero con acceso a información o la capacidad de moverse sin levantar sospechas– representa una táctica clásica y valiosa para el Mossad en su estrategia de recopilación de inteligencia a largo plazo. Estos agentes, a menudo referidos como “combatientes sin cobertura”, operan con una independencia significativa y pueden pasar años o incluso décadas construyendo sus identidades falsas o utilizando sus profesiones reales como fachada, lo que les permite infiltrarse en entornos donde los agentes israelíes serían fácilmente detectados.

La revelación de la operación de “Jonathan Moore” subraya la dedicación y el alcance global del Mossad en su lucha contra la proliferación nuclear iraní. El perfil de un agente profundamente arraigado en un país europeo, utilizando una profesión civil como cobertura durante tanto tiempo, ilustra la sofisticación de la inteligencia humana en la era moderna. Este tipo de operaciones de bajo perfil, pero de alto impacto, son fundamentales para obtener información sensible que no siempre puede ser capturada por medios técnicos o satelitales, ofreciendo una visión única de los avances del programa iraní y sus redes de adquisición.

La publicación del libro “El espía del Mossad” promete ofrecer una perspectiva poco común sobre el trabajo silencioso de las agencias de inteligencia y sus agentes. La historia de “Moore” es un recordatorio de que, incluso en un mundo dominado por la tecnología, el elemento humano sigue siendo crucial en la compleja dinámica de la seguridad internacional.

Fuentes: Ynet - Noticias

Publicidad
Ofertas exclusivas con envío a Israel

Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.

¿Te fue útil?
Compartir:

Seguinos en Facebook

💬Comentarios

💭

Aún no hay comentarios

¡Sé el primero en comentar!

Mas en Defensa

Ver todas