
FDI frustra ataque masivo de Hezbolá y golpea su infraestructura en Líbano
Las FDI frustraron un ataque masivo de Hezbolá desde Líbano, interceptando cohetes y drones. Israel golpeó lanzadores e infraestructura económica del grupo terrorista.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el miércoles 18 de marzo de 2026 haber frustrado un intento de Hezbolá de lanzar más de un centenar de cohetes y drones contra el norte de Israel, interceptando un 50% de los proyectiles planificados y destruyendo lanzadores en Líbano. Un oficial superior de las FDI declaró que el grupo terrorista tenía como objetivo desatar una ofensiva mucho mayor de la que finalmente logró ejecutar.
El martes por la noche, Hezbolá lanzó una barrera de aproximadamente 40 a 50 cohetes y vehículos aéreos no tripulados (drones) hacia las comunidades del norte de Israel, con la mayoría de los proyectiles interceptados o cayendo sin cruzar la frontera. Las alarmas antiaéreas se activaron repetidamente, y se reportó el impacto de un cohete en una vivienda de Karmiel, sin causar víctimas. Fuentes militares indicaron que la aviación israelí, el Comando Norte y la Dirección de Inteligencia habían identificado con antelación la preparación de este ataque, permitiendo una mejor respuesta defensiva y ofensiva.
Como parte de la respuesta, las FDI llevaron a cabo una serie de ataques en el sur de Líbano. La Fuerza Aérea de Israel bombardeó diez lanzadores de cohetes y drones, muchos de los cuales estaban montados en camiones móviles y fueron destruidos antes o inmediatamente después de los lanzamientos. Las operaciones se concentraron en las áreas de Tiro y el río Litani, incluyendo un centro logístico de Hezbolá. Además, se atacaron docenas de gasolineras pertenecientes a una empresa de energía operada por Hezbolá, ubicadas principalmente en Tiro, así como un objetivo económico en Dahiyeh y un presunto apartamento en Beirut, en un esfuerzo por dañar la infraestructura financiera y operativa del grupo.
Este reciente intercambio se produce en el marco de una operación militar israelí en curso que ya lleva veinte días, marcada por una intensificación de las tensiones en la región y recientes ataques con misiles iraníes contra el centro de Israel. Hezbolá ha modificado sus tácticas de combate, adoptando una estrategia de lanzamientos masivos de cohetes cada pocos días, buscando generar pánico en la población israelí. El grupo terrorista ha optado por dispersar sus capacidades de fuego y dividir sus “colmenas” de lanzadores móviles para preservar sus activos, evitando enfrentamientos directos y replegándose hacia líneas defensivas más al norte. Estas adaptaciones, según analistas, derivan de lecciones aprendidas en operaciones previas. La decisión de advertir a la población israelí sobre el inminente ataque fue el resultado de deliberaciones entre altos mandos, incluyendo al Ministro de Defensa Israel Katz y al Jefe de Estado Mayor Eyal Zamir, quienes sopesaron la necesidad de informar al público con el riesgo de provocar una evacuación masiva.
La expansión de las fuerzas terrestres de las FDI en el sur de Líbano ha sido fundamental para contrarrestar estas nuevas tácticas. El avance israelí ha empujado a los operativos de Hezbolá más al norte, dificultando que sus lanzamientos de cohetes de corto alcance alcancen el territorio israelí y facilitando la destrucción de sus puntos de origen, como se observó en la evacuación de varios pueblos libaneses en la zona de Nabatiyeh. La respuesta israelí también ha incluido un esfuerzo deliberado por afectar las fuentes de ingresos y la logística de Hezbolá, como los ataques a bancos y estaciones de servicio que facilitan la movilidad de sus operativos.
La capacidad de las FDI para frustrar la mayoría de los lanzamientos planificados por Hezbolá y atacar su infraestructura demuestra una mejora en la inteligencia y las capacidades de defensa aérea, especialmente en la intercepción de drones, un área que había presentado desafíos en el pasado. Los ataques a la infraestructura económica de Hezbolá, como las gasolineras y el centro logístico, representan un intento estratégico de degradar las capacidades operativas y financieras del grupo, afectando su capacidad para pagar salarios y mantener la movilidad de sus fuerzas. Esta estrategia de presión económica complementa las operaciones militares directas, apuntando a la raíz del sostenimiento de Hezbolá.
Las operaciones de las FDI en Líbano y la vigilancia en la frontera norte continuarán en los próximos días, con el objetivo de seguir degradando las capacidades militares y logísticas de Hezbolá. Las fuerzas israelíes se mantienen en alerta máxima ante la expectativa de que el grupo terrorista mantenga su estrategia de lanzamientos intermitentes y masivos, lo que requerirá una constante adaptación en las tácticas de defensa y ataque por parte de Israel.
Fuentes: Canal 13 | Ynet - Política | Maariv
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
Seguinos en Facebook
💬Comentarios
Aún no hay comentarios
¡Sé el primero en comentar!




