
FDI intensifica ataques en Líbano y Sa'ar exige a la ONU declarar a Hezbolá terrorista
FDI intensifica operaciones en Líbano, eliminando 700 militantes de Hezbolá y atacando infraestructura. Ministro Sa'ar pide a la ONU declarar al grupo terrorista por 3.500+ ataques.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) intensificaron sus operaciones militares en el sur de Líbano, eliminando a aproximadamente 700 militantes de Hezbolá y atacando infraestructura, mientras el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa'ar, solicitó el martes 25 de marzo de 2026 a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declarar a Hezbolá como organización terrorista. Esta petición surge en respuesta a más de 3.500 ataques perpetrados por el grupo libanés contra Israel desde el 2 de marzo.
Sa'ar dirigió cartas al Consejo de Seguridad de la ONU y al Secretario General António Guterres, urgiendo una condena inequívoca a Hezbolá por sus graves violaciones. El ministro israelí detalló que los ataques de Hezbolá incluyen el lanzamiento de cohetes, misiles y vehículos aéreos no tripulados (VANT) hacia territorio israelí, una constante amenaza para las comunidades del norte de Israel.
En paralelo, las FDI han estructurado sus operaciones en Líbano en tres líneas estratégicas. La primera se centra en la defensa activa de las comunidades del norte de Israel, buscando alejar la capacidad de fuego de Hezbolá que impacta en ellas. La segunda línea aborda la zona del río Litani, enfocándose en la evacuación de la población civil y la desmilitarización del área, lo que ha incluido el daño a puentes clave para impedir el movimiento de fuerzas de Hezbolá. La tercera línea de acción abarca el conjunto del territorio libanés, con ataques dirigidos a infraestructuras vitales, como los reportados en el suburbio de Dahieh, un bastión de Hezbolá en Beirut.
Las operaciones israelíes también abarcan una dimensión económica, apuntando a los fondos y mediadores iraníes que sostienen a Hezbolá, con el objetivo de debilitar financieramente al grupo. En el frente terrestre, las FDI han desplegado a la División 36 en el área del barranco de Ramim y en las localidades de A-Taybeh, R-Aba Tlatin y Al-Khiam. Se espera la incorporación de la División 162 en futuras maniobras. Las fuerzas israelíes han reportado una resistencia limitada en el terreno, habiendo eliminado alrededor de 700 militantes de Hezbolá hasta la fecha. A pesar de estas acciones, Hezbolá continúa disparando aproximadamente 100 misiles por día hacia Israel, dirigiendo la mayoría de estos ataques contra las fuerzas de las FDI, incluso dentro del Líbano.
Este repunte de la actividad militar y diplomática se enmarca en un contexto regional de alta tensión, donde Israel enfrenta desafíos en múltiples frentes. La decisión de las FDI de aprobar un marco para movilizar hasta 400.000 reservistas, junto con la intensificación de las ofensivas tanto en Líbano como en Irán, subraya la compleja situación de seguridad. Hezbolá, una organización paramilitar chií respaldada por Irán, ha sido un actor clave en la frontera norte de Israel desde su fundación en la década de 1980, y sus acciones recientes han intensificado la amenaza a la seguridad israelí. La mención de la zona del río Litani remite implícitamente a la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige la retirada de todas las fuerzas armadas no libanesas de la zona al sur del Litani, una disposición que Hezbolá ha violado consistentemente.
La solicitud del ministro Sa'ar ante la ONU busca presionar diplomáticamente a la comunidad internacional para reconocer la naturaleza terrorista de Hezbolá, intentando así privarlo de legitimidad y financiación. Simultáneamente, la estrategia de las FDI en Líbano refleja un intento por degradar las capacidades operativas del grupo y establecer una zona de seguridad en la frontera norte de Israel. La cifra de 700 militantes eliminados y el daño a infraestructuras sugieren un impacto significativo en la operatividad de Hezbolá. Sin embargo, la persistencia de aproximadamente 100 lanzamientos diarios de misiles indica que el grupo aún posee una considerable capacidad de ataque, lo que mantiene la presión sobre Israel y el riesgo de una escalada más amplia.
Las operaciones militares israelíes en Líbano, junto con los esfuerzos diplomáticos en la ONU, se prevé que continúen en las próximas semanas mientras Israel busca mitigar la amenaza de Hezbolá. La futura incorporación de la División 162 al terreno podría señalar una fase más intensa de la ofensiva. La respuesta de la ONU a la petición de Sa'ar, así como la reacción de Hezbolá a la presión militar, determinarán la dinámica de seguridad en la volátil frontera norte.
Fuentes: Ynet - Último Momento | Maariv
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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