
Israel ataca refinerías iraníes, impactando suministro de gas
Las FDI atacaron refinerías en Assaluyeh, Irán, interrumpiendo un quinto del suministro de gas y la ruta de abastecimiento a Rusia. Los estados del Golfo buscan garantías.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el martes 18 de marzo de 2026 un ataque aéreo contra las vitales refinerías de Assaluyeh en Irán, golpeando infraestructura energética clave. Esta acción militar marca la primera vez que las FDI apuntan a la cadena de suministro entre Irán y Rusia que atraviesa el mar Caspio.
El asalto a las instalaciones de Assaluyeh ha neutralizado aproximadamente un quinto de la capacidad de suministro de gas de Irán. La operación representa un golpe significativo a la infraestructura energética del país y a su capacidad de abastecimiento, con repercusiones inmediatas en los mercados internacionales de energía.
Antes de la ejecución del ataque, varios estados del Golfo Pérsico fueron informados por Israel sobre la inminente acción. Estas naciones, cruciales para la estabilidad regional, solicitaron garantías de protección, evidenciando la profunda preocupación por una posible escalada en la zona. La operación señala una nueva fase en la confrontación indirecta entre Israel e Irán, transformando los patrones de ataques previos.
Este ataque se enmarca en la compleja y prolongada confrontación entre Israel e Irán, que tradicionalmente se ha manifestado a través de proxies regionales y operaciones encubiertas. La decisión de golpear directamente la infraestructura energética iraní, y en particular un punto clave en la ruta de suministro hacia Rusia, representa una escalada significativa. Históricamente, Israel ha adoptado una estrategia de "guerra entre guerras" (MABAM, por sus siglas en hebreo) para degradar las capacidades militares iraníes y de sus aliados sin desencadenar un conflicto abierto, pero este incidente sugiere una posible revisión de esa doctrina.
Las implicaciones de este ataque son multifacéticas. A corto plazo, genera una elevada preocupación por una represalia iraní, lo que podría desestabilizar aún más una región ya volátil. Los estados del Golfo, al exigir garantías, subrayan la fragilidad del equilibrio de poder y su temor a verse arrastrados a un conflicto mayor. La interrupción del suministro de gas iraní no solo afecta la economía de la República Islámica, sino que también podría tener ramificaciones geopolíticas al impactar su relación con Rusia, un aliado estratégico que ha recibido apoyo energético a través de esta ruta.
La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, esperando la reacción de Teherán y la posible respuesta de las potencias globales. Este incidente subraya la urgente necesidad de mecanismos de desescalada, especialmente en un momento en que las tensiones en Medio Oriente ya se encuentran en un punto crítico, tal como se refleja en los recientes ataques con misiles iraníes al aeropuerto Ben Gurion reportados el martes 18 de marzo.
Fuentes: Israel Hayom
Fuente:Israel Hayom
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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