
Israel evalúa ofensiva en Líbano ante ultimátum de una semana de EE. UU.
Estados Unidos ha dado a Israel una semana para concluir sus operaciones mientras las FDI evalúan una ofensiva decisiva contra Hezbolá debido a la escalada de ataques.
Estados Unidos ha otorgado a Israel un plazo de una semana para concluir las operaciones militares en curso, según reportes diplomáticos, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) evalúan la necesidad de una ofensiva decisiva contra Hezbolá en Líbano ante la escalada de ataques diarios. Esta situación se desarrolla el jueves 13 de marzo de 2026, en un momento crítico para la estabilidad regional.
La postura israelí de defensa activa, que ha permitido prevenir actos terroristas en Judea y Samaria y en el interior de Israel, enfrenta desafíos crecientes. A pesar de los éxitos de agencias como el Shin Bet, el Comando Central de las FDI y la Policía del Distrito de Judea y Samaria en desmantelar células y evitar ataques significativos, incidentes recientes, como apuñalamientos en Ramat Gan y cerca de Ariel, subrayan la persistencia de las amenazas.
En el frente libanés, la situación se ha vuelto insostenible para las FDI. Hezbolá, que posee una capacidad militar formidable con más de diez mil misiles de corto y medio alcance, además de cientos de misiles de largo alcance y de precisión, ha intensificado sus hostilidades. Reportes indican que la milicia chiíta lanza un promedio de cien misiles diarios contra territorio israelí, una cifra cinco veces superior a la capacidad de lanzamiento de Irán contra Israel en un periodo similar. Si bien Hezbolá sufrió pérdidas considerables, incluyendo la eliminación de aproximadamente 350 terroristas, varios altos mandos y un centenar de puestos avanzados, su desafío persiste, llevando a las FDI a considerar que la estrategia defensiva ya no es viable a largo plazo.
Hezbolá, una organización político-militar chiita formada en Líbano a principios de la década de 1980 tras la invasión israelí, se ha consolidado como un actor estatal dentro del Estado libanés, con una influencia política y social considerable. Su financiación y entrenamiento provienen principalmente de Irán, lo que lo convierte en un pilar estratégico de la influencia iraní en la región. Recientes informes han destacado cómo Irán financia a figuras clave de la política libanesa, como el presidente del Parlamento, Nabih Berri, lo que refuerza la intrínseca conexión entre la milicia y la estructura política del país. La inminencia de una gran operación israelí contra Hezbolá, en este contexto, amenaza con desestabilizar aún más una región ya volátil.
El ultimátum de Estados Unidos para que Israel ponga fin a la guerra en una semana presenta un dilema complejo para el gobierno israelí. Por un lado, Israel busca eliminar la amenaza persistente de Hezbolá y restaurar la seguridad en sus fronteras, especialmente para las comunidades del norte que han sido impactadas por los ataques, generando el desplazamiento de miles de ciudadanos que buscan refugio interno. Por otro lado, la presión estadounidense subraya las preocupaciones internacionales sobre una escalada regional más amplia, forzando a Israel a balancear sus objetivos de seguridad con imperativos diplomáticos cruciales.
La decisión final de Israel sobre una ofensiva en Líbano deberá ser tomada en los próximos días, en respuesta al ultimátum estadounidense. La elección implicará equilibrar la necesidad de restablecer la disuasión y proteger a sus ciudadanos con las implicaciones geopolíticas de una operación a gran escala y la relación con su principal aliado.
Fuentes: Maariv | Israel Hayom
Fuente:Maariv, Israel Hayom
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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