
Israel prepara Pésaj con incertidumbre por directrices de seguridad
Israel se prepara para Pésaj con incertidumbre, a la espera de las nuevas directrices de seguridad del Mando del Frente Interno ante amenazas desde Líbano, Irán y hutíes.
A menos de tres días del inicio de Pésaj, miles de familias israelíes se enfrentan a la incertidumbre sobre el formato de las celebraciones del Séder, mientras el Mando del Frente Interno evalúa nuevas directrices de seguridad. Se espera que la política de defensa actualizada, que probablemente regirá durante la festividad, sea publicada el lunes 30 de marzo de 2026.
La política de seguridad actual, válida hasta el lunes 30 de marzo, impone restricciones de reunión basadas en zonas de riesgo. En las áreas designadas como "naranja", que abarcan la mayor parte del país, se permiten concentraciones de hasta 50 personas, siempre y cuando sea posible acceder a un espacio protegido dentro del tiempo de respuesta establecido. Para las zonas "amarillas", el límite se extiende a 100 personas. Sin embargo, la situación es especialmente crítica en los asentamientos del norte de Israel, donde los tiempos de advertencia son mínimos o nulos, lo que hace casi inviable la celebración de Séderes con familias en espacios no protegidos.
La preocupación se extiende incluso al centro del país, donde los tiempos de respuesta son más largos. Familias como la de Adi Araba en Giv'atayim describen una realidad en la que las preparaciones para la festividad se realizan entre alarmas de cohetes. Las evaluaciones de situación del Mando del Frente Interno consideran posibles flexibilizaciones, pero también toman en cuenta el incesante lanzamiento de misiles desde Líbano, los primeros disparos de los hutíes y los recientes ataques desde Irán, que este viernes 29 de marzo causaron daños y víctimas en Beersheba y Ramat Hovav, en el sur de Israel.
Pésaj, o Pascua judía, es una de las festividades más importantes del calendario hebreo, que conmemora la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. La celebración central es el Séder, una cena ceremonial en la que se relata la historia del Éxodo y se realizan rituales específicos. Históricamente, las fiestas en Israel han sido momentos de especial vulnerabilidad ante amenazas de seguridad, llevando al Mando del Frente Interno (Pikud HaOref) —la unidad de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) encargada de la defensa civil— a emitir directrices de protección. Su sistema de clasificación por colores, que indica niveles de amenaza y recomendaciones para la población, es una herramienta clave para gestionar la seguridad pública en tiempos de conflicto.
La persistente incertidumbre sobre las directrices de seguridad para Pésaj subraya el elevado estado de alerta que vive Israel en múltiples frentes. La mención de ataques desde Líbano, lanzamientos hutíes y acciones iraníes no solo refleja una amenaza directa, sino también la complejidad de la actual situación regional, que obliga a las autoridades a tomar decisiones cautelosas que equilibran la seguridad de los ciudadanos con la libertad de celebrar sus tradiciones. La tensión psicológica en la población, que se prepara para una festividad clave bajo la sombra de la guerra, es un factor significativo a considerar en la resiliencia nacional.
La expectativa está puesta en el anuncio del Mando del Frente Interno, previsto para la noche del lunes 30 de marzo, que determinará las condiciones exactas bajo las cuales se podrá celebrar Pésaj. Las familias israelíes adaptarán sus planes para la noche del Séder, que comenzará la noche del 31 de marzo, según las directrices que se publiquen, buscando mantener la tradición en un entorno de seguridad siempre cambiante.
Fuentes: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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