
Israelí varado en Etiopía fallece por falta de medicamentos
Un ciudadano israelí de 51 años falleció en Etiopía a la espera de un vuelo de rescate, tras quedarse sin medicación. Había quedado varado por la guerra y las dificultades logísticas.
Mulu Berahiye, ciudadano israelí de 51 años oriundo de Beersheba, falleció el lunes 24 de marzo de 2026 en Adís Abeba, Etiopía. Su muerte ocurrió apenas 48 horas antes de que pudiera abordar un vuelo de rescate programado hacia Israel, tras quedarse sin su medicación vital y colapsar.
Berahiye, padre de cinco hijos, dos de los cuales sirven actualmente como soldados en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), había viajado a Etiopía para visitar a su hermana enferma. La interrupción de los vuelos regulares, debido a la guerra y al inicio de la operación “Rugido del León” (Sha'agat Ha'ari), lo dejó varado junto con otros israelíes, muchos de ellos ancianos que habían acudido al país en busca de tratamientos con hierbas medicinales. Las misiones de rescate se complicaron por razones de seguridad, impidiendo el envío inmediato de vuelos a la región africana.
Ante la crítica situación, la diputada Pnina Tamano Shata lideró una iniciativa para coordinar el regreso de los ciudadanos. Su gestión involucró a la aerolínea Israir, al Presidente Isaac Herzog, al Ministro de Asuntos Exteriores Gideon Sa'ar y a la Ministra de Transporte Miri Regev. Se estableció una sala de operaciones conjunta para asistir a las familias y a los israelíes afectados, y se organizaron vuelos de rescate a Adís Abeba. Sin embargo, estos vuelos sufrieron repetidos aplazamientos debido a preocupaciones de seguridad y a la necesidad de la intervención del Ministerio de Asuntos Exteriores para asegurar el suministro de combustible para las aeronaves, afectado por la escasez durante el conflicto.
Antes de su colapso, Berahiye logró comunicarse con su esposa, quien trabaja en el Hospital Soroka, para despedirse de ella y de sus hijos, presintiendo el desenlace fatal. Voluntarios de la sala de operaciones lo asistieron en su casa en Adís Abeba y lo trasladaron al hospital, donde finalmente falleció.
Esta tragedia subraya los significativos desafíos que enfrentan los ciudadanos israelíes en el extranjero durante periodos de crisis nacional. La operación “Rugido del León”, que marcó un recrudecimiento del conflicto actual, no solo alteró la seguridad en la región, sino que también generó interrupciones logísticas que hicieron extremadamente compleja la repatriación. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel tiene la responsabilidad primordial de proteger y asistir a sus ciudadanos fuera del país, especialmente en situaciones de emergencia. Sin embargo, la coordinación de rescates en países como Etiopía, con sus propias complejidades logísticas y de seguridad, a menudo requiere una extensa colaboración intergubernamental y del sector privado.
El caso de Mulu Berahiye resalta el costo humano y personal de los conflictos geopolíticos que se extiende más allá de los frentes de batalla directos, afectando la vida de individuos vulnerables atrapados por sus repercusiones. La dificultad para acceder a medicamentos esenciales y las demoras en las operaciones de rescate, magnificadas por las condiciones de guerra y la escasez de recursos, exponen la fragilidad de las vidas en tales circunstancias.
A pesar de la lamentable pérdida, los esfuerzos de rescate continúan. Un primer vuelo con 150 pasajeros llegó a Israel el 18 de marzo, y el segundo, en el que Berahiye tenía previsto viajar, aterrizó el 26 de marzo con otros 150 ciudadanos. Se espera que un tercer vuelo llegue en los próximos días, completando la repatriación de los israelíes que permanecen varados en Etiopía.
Fuentes: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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