
Netanyahu bloquea traspaso de unidad contra el crimen árabe a Ben Gvir
Netanyahu bloquea el traspaso del Mando de Lucha contra el Crimen en la Sociedad Árabe a Ben Gvir por temor a tensiones políticas y oposición profesional.
El primer ministro Benjamín Netanyahu frenó la transferencia del Mando de Lucha contra el Crimen en la Sociedad Árabe al Ministerio de Seguridad Nacional, dirigido por Itamar Ben Gvir. La decisión, que debía ser aprobada en una reunión de gabinete hace dos semanas, fue bloqueada en el último momento, generando tensiones políticas.
Fuentes cercanas al asunto indican que el ministro de Justicia, Yariv Levin, el presidente del Centro de Gobierno Local, Jaim Bibas, y otros funcionarios de la oficina de Netanyahu se opusieron al traslado. Argumentan que la comunidad árabe podría interpretar la medida como una falta de respeto por parte del Primer Ministro, lo que podría impulsar una mayor participación electoral de los partidos árabes y, en consecuencia, perjudicar las posibilidades de la derecha en futuras elecciones.
Más allá de las consideraciones políticas, existe una oposición profesional a la medida. Jaim Bibas, quien también representa a los jefes de las autoridades locales árabes, el abogado Ro'i Kahlon, presidente del Mando, la Asesora Jurídica del Gobierno, Gali Baharav-Miara, y funcionarios de otros ministerios gubernamentales también expresaron su desacuerdo.
El Mando de Lucha contra el Crimen en la Sociedad Árabe fue creado para abordar la creciente criminalidad en las comunidades árabes de Israel. Esta criminalidad incluye desde violencia doméstica y disputas familiares hasta crimen organizado y tráfico de armas. Durante años, las autoridades israelíes han luchado por contener este fenómeno, que se caracteriza por altos índices de impunidad y una relativa falta de cooperación por parte de la población, resultado de la desconfianza hacia las instituciones estatales y la presencia de poderosas organizaciones criminales.
La decisión de Netanyahu de mantener el Mando bajo su supervisión refleja la sensibilidad política del tema. Transferirlo a Ben Gvir, conocido por sus posturas de línea dura hacia la población árabe, podría exacerbar las tensiones y ser interpretado como una estigmatización de toda la comunidad. Esta situación se da en un contexto político delicado, donde la coalición gobernante busca mantener su estabilidad frente a las críticas internas y externas.
El problema del crimen en la sociedad árabe israelí no es nuevo. Durante décadas, la criminalidad organizada ha florecido en estas comunidades, en parte debido a la marginación socioeconómica, la falta de oportunidades y la erosión de las estructuras tradicionales de autoridad. Las fuerzas policiales israelíes han sido criticadas durante mucho tiempo por no asignar suficientes recursos para abordar el problema de manera efectiva, lo que ha generado un ciclo de violencia e impunidad. El establecimiento del Mando de Lucha contra el Crimen en la Sociedad Árabe fue un intento de centralizar los esfuerzos y asignar recursos específicamente para combatir el crimen organizado y la violencia en estas comunidades, reconociendo la necesidad de un enfoque más específico y coordinado.
La controversia sobre la transferencia del Mando a Ben Gvir pone de relieve la profunda desconfianza y las tensiones existentes entre el gobierno israelí y la comunidad árabe. Mientras que Ben Gvir argumenta que poner el Mando bajo su control permitirá una respuesta más enérgica y efectiva al crimen, sus detractores temen que su enfoque agresivo pueda resultar en un exceso de fuerza, detenciones arbitrarias y una mayor alienación de la comunidad árabe. La medida es vista por algunos como una politización de la lucha contra el crimen, en la que la seguridad de la población árabe se convierte en un instrumento para avanzar en una agenda política específica. Las consecuencias de esta decisión podrían ser graves, ya que podrían socavar los esfuerzos para construir confianza entre la policía y la comunidad árabe y obstaculizar la cooperación necesaria para combatir el crimen de manera efectiva.
La negativa de Netanyahu a transferir el Mando a Ben Gvir también expone las divisiones internas dentro de la coalición gobernante. Si bien Netanyahu y Ben Gvir comparten una ideología de derecha, difieren en su enfoque sobre cómo abordar la relación con la población árabe. Netanyahu, un político experimentado, parece consciente de la necesidad de evitar medidas que puedan inflamar las tensiones y perjudicar la estabilidad de su gobierno. Ben Gvir, por otro lado, se ha construido una carrera política sobre la base de posturas intransigentes y provocadoras, y está dispuesto a desafiar el establishment político para promover su agenda. Ynet ha sabido que Ben Gvir está presionando para reactivar la iniciativa. En las próximas semanas, se espera que Netanyahu sostenga reuniones con los distintos actores involucrados, incluyendo a Ben Gvir, Levin y Bibas, para intentar alcanzar un consenso sobre el futuro del Mando. El resultado de estas negociaciones tendrá un impacto significativo en la lucha contra el crimen en la sociedad árabe y en las relaciones entre el gobierno y la comunidad árabe en los meses venideros.
Fuentes: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
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