
Protestas masivas: ¿Pueden derrocar regímenes?
Análisis de casos históricos muestra que las protestas exitosas coinciden con la erosión de la confianza dentro del aparato de poder, como divisiones en el ejército o colapso económico.
Las protestas en Irán, impulsadas por el colapso económico y la represión, reavivan el debate: ¿puede la movilización popular derrocar a un régimen? La historia muestra que las protestas masivas han derrocado regímenes a lo largo del tiempo, pero casi siempre cuando encuentran una fisura dentro de la élite gobernante, especialmente en los mecanismos de seguridad.
Ejemplos históricos como la Revolución de los Claveles en Portugal (1974), la Revolución Islámica en Irán (1979), Filipinas (1986), la caída del Muro de Berlín (1989), el fin del Apartheid en Sudáfrica y la Revolución de las Bulldozers en Serbia (2000), muestran que las protestas exitosas coincidieron con la erosión de la confianza dentro del aparato de poder. Ya sea por divisiones en el ejército, abandono de las élites o colapso económico, una fisura es necesaria.
La Primavera Árabe (2011) ofrece lecciones mixtas. En Túnez, el régimen se derrumbó porque el ejército no estaba dispuesto a disparar contra el pueblo. En Egipto, Hosni Mubarak fue derrocado, pero el ejército mantuvo el poder. En Libia, la intervención de la OTAN llevó al caos.
En la Ucrania de 2014, la protesta contra Yanukovych tuvo éxito, pero desató una guerra con Rusia. En Sri Lanka (2022), un colapso económico llevó a la huida del presidente. Estos casos ilustran que el éxito de una protesta depende de factores internos y externos.
La situación actual en Irán presenta un desafío. Si bien existe una amplia protesta popular, el régimen está diseñado para resistir, con un aparato de seguridad ideológico y la voluntad de usar la fuerza. La clave, según el análisis histórico, radica en si aquellos con el poder temen más el colapso de la calle que el colapso del régimen.
Fuente: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
💬Comentarios
Aún no hay comentarios
¡Sé el primero en comentar!



