
Segregación religiosa en autobuses tensa Arad y preocupa a Dimona
La comunidad jasídica de Gor ha impuesto una segregación de facto por género en autobuses de Arad, intensificando tensiones sobre el carácter religioso de la ciudad. La medida, ilegal, afecta a res...
Arad, 15 de mayo de 2026 – La comunidad jasídica de Gor ha implementado una segregación de facto por género en la línea de autobús 3 de la compañía Metropoline durante las horas pico, intensificando la disputa sobre el carácter religioso de la ciudad en el Néguev, según reportó Ynet. Esta medida, que busca reforzar la “modestia” dentro de la comunidad, ha generado profunda preocupación entre los residentes seculares y plantea interrogantes sobre el mantenimiento del estatus quo en otras localidades cercanas.
La segregación no se ha establecido de manera oficial, ya que la legislación israelí prohíbe explícitamente la separación por género en el transporte público. Sin embargo, en la práctica, los estudiantes de las instituciones jasídicas de Gor son ahora transportados en tandas separadas: primero los niños, luego las niñas. Esta iniciativa permite a la comunidad evitar los costes elevados de contratar autobuses privados que sí pueden operar con segregación legal.
Para los residentes seculares, esta práctica representa una imposición directa en el espacio público. Vivian Ben Aharon, de 82 años, relató al medio que a menudo debe exigir su derecho a sentarse donde desee. “Ellos hacen lo que quieren”, afirmó. “Si no quieren que me siente, lo hago a la fuerza. No se sientan cerca de mujeres, ni siquiera los niños pequeños. A veces tengo que reclamar mi lugar”. La directiva interna, publicada en el medio comunitario “Pergud”, instruye a los padres sobre este nuevo “estándar” para “fortalecer los sagrados límites de la modestia en nuestra ciudad”.
Este incidente se enmarca en una lucha más amplia por la identidad de las ciudades del Néguev, donde la convivencia entre las poblaciones secular y ultraortodoxa es cada vez más compleja. En Arad, esta pugna se ha convertido en una “guerra de desgaste” diaria por el control del espacio público. La situación se refleja también en Dimona, una ciudad vecina, donde la apertura de una sucursal de Super-Pharm en Shabat provocó un gran escándalo. Muchos residentes de Dimona temen ahora que las tendencias de segregación observadas en Arad puedan extenderse a su propia ciudad, fracturando un estatus quo que se ha mantenido durante años.
La imposición de normas de modestia y segregación religiosa en espacios públicos, como el transporte, desafía directamente la ley civil israelí y genera un debate fundamental sobre el pluralismo y la autonomía comunitaria. Aunque la segregación de facto en autobuses ha sido objeto de fallos judiciales en el pasado que la declaran ilegal, su persistencia en ciertas áreas subraya la tensión entre la ley religiosa (Halajá) y la legislación estatal. Esto afecta la libertad individual y el acceso equitativo a servicios para todos los ciudadanos, especialmente para las mujeres que no desean adherirse a estas normas.
La incertidumbre sobre el futuro de estas dinámicas sociales es palpable en Dimona, donde la población se pregunta si su estatus quo también será erosionado. La manera en que las autoridades municipales y la compañía de transporte Metropoline gestionen esta situación en Arad, y si se tomarán medidas para hacer cumplir la ley en lo que respecta a la no segregación, será un indicador clave para el equilibrio de las tensiones religiosas y seculares en la región del Néguev en los próximos meses.
Fuentes: Ynet - Noticias
Fuente:Ynet - Noticias
Este artículo fue elaborado por la Redacción de Noticias de Israel con asistencia de herramientas de inteligencia artificial para traducción y redacción, bajo supervisión editorial humana. Conoce nuestra política editorial.
Seguinos en Facebook
💬Comentarios
Aún no hay comentarios
¡Sé el primero en comentar!




